Las
proteínas es uno de los temas que más controversia generan en el mundo de la
nutrición, y que genera mucha confusión sobre cuál es la opción más adecuada
para consumir proteínas.
Desde hace unos años experimentamos lo que podríamos llamar el
“boom del resveratrol” tras el descubrimiento de la gran cantidad de
propiedades beneficiosas de esta familia de sustancias presentes en la piel de
la uva.
Continuamos ahora con otra creencia popular muy extendida: los dulces son
una fuente de buen humor. A nadie le sorprende si afirmamos que en nuestra
sociedad se considera el dulce un potente antidepresivo
y afrodisíaco, en definitiva un generador de buen humor. Veamos cuánto
hay de verdad y cuánto de mentira en esta creencia.
Cuando valoramos si un alimento es de calidad debemos tener en cuenta que
lo importante no es la cantidad de nutrientes presentes, sino la cantidad que
nuestro organismo es capaz de aprovechar, o lo que es lo mismo: su
biodisponibilidad.
La lactosa se ha
hecho famosísima en los últimos años debido al increíble aumento de las enfermedades digestivas relacionadas
con su consumo. Por suerte también la industria se ha puesto las pilas en este
sentido y cada vez nos ofrece más productos sin lactosa.
La leche es el primer alimento que tomamos al nacer y nuestra única fuente de nutrientes durante meses aportando todos lo nutrientes esenciales para el desarrollo. Se trata de un alimento completo y equilibrado que en recién nacidos es insustituible.